En su nueva colección, Christian Lacroix se renueva y se muestra a sí misma como una marca mundana, lúdica y con actitud. De la mano de una mujer bohemia y chic, Lacroix invita a quien lo desee a dar un paseo por sus colores vibrantes, sedas, estampas abstractas y piezas de único y exclusivo corte. La vuelta de prendas como el traje masculino, los stilettos, la chaqueta spencer, o el vestido Jackie, nos remiten a los años 70 en algún café del barrio parisino de Montmartre. Vestidos rayados, en seda natural y en lino, pecheras bordadas, broderie y encaje francés le dan forma a una noche de verano, fascinación y encanto. Para su línea masculina, Lacroix nos propone inspirarnos en un hombre de silueta chic y actitud relajada aunque siempre cosmopolita y elegante. Podemos imaginar al mismo paseando por el Mediterráneo en bermudas de algodón, camisa escocesa y mocasines. Para la caída del sol, unos jeans de un azul profundo combinados con algún elemento de feria local y una campera de cuero de oveja. Accesorios urbanos tales como los cinturones con hebilla italiana y sweaters de estilo navy, le otorgan la amalgama buscada entre lo “descontracté” del verano sin perder la clase y la distinción. Christian Lacroix, firme con su estilo desenfadado y lujoso nos deja traspasar por lo exquisito y distinguido de esta nueva temporada.



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