Me viste crecer cada verano,Compartimos juegos en la arena y
En el regazo de tus olas.
Y en tardes soleadas
Me acariciaba tu brisa.
Me regalaste tus frutos,
que papá recogía todas las mañanas
cuando recorría la playa,
y que mamá cocinaba entusiasmada.
Mi hermano solía perderse entre los veraneantes,
y yo me perdía admirando
tu grandeza e inmensidad.
Mi refugio de verano
y en invierno mi guía, mi cómplice,
mi confesor, mi energía.
Siempre…mar,
con los brazos abiertos espumantes.
Tu voz es música a mis oídos.
Tu perfume salado calma mis emociones
y despierta mis sentidos.



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